Mapa de flujo humano‑agente
Convierte un proceso difuso en una ficha mínima: qué resultado importa, quién decide, qué puede hacer el agente, qué debe parar y cómo se comprueba antes de ampliar la autonomía.
Mapa de flujo
No es una respuesta automática para implantar. Es la estructura mínima que conviene discutir antes de dar más autonomía a un agente.
Qué debes poder responder
- Qué resultado correcto termina el flujo, no cuántas tareas toca.
- Qué persona responde por la decisión y por una excepción.
- Qué información y herramientas están permitidas para el agente.
- Qué evidencia demuestra que el resultado es correcto.
- Cuándo se detiene, se revisa o se vuelve atrás.
De dónde sale este formato
La ficha traduce principios públicos de roles, documentación, supervisión y seguimiento continuo del NIST AI RMF, junto con trazas y handoffs que documenta el Agents SDK de OpenAI.
Si el problema es reconstruir ejecuciones, consulta la guía de observabilidad. Si el riesgo es dar demasiada autonomía, revisa las aprobaciones humanas.
¿Necesitas aplicarlo a un proceso real?
En un diagnóstico de orquestación revisamos el flujo, roles, permisos, puntos de control y una primera prueba verificable. No hace falta traer una solución cerrada.