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Mapa de flujo humano‑agente

Convierte un proceso difuso en una ficha mínima: qué resultado importa, quién decide, qué puede hacer el agente, qué debe parar y cómo se comprueba antes de ampliar la autonomía.

Tu respuesta no sale de este navegador. Esta herramienta solo usa opciones predefinidas y genera el mapa localmente. No es una auditoría, un benchmark ni una recomendación legal, de seguridad o de protección de datos.
1. ¿Qué trabajo quieres ordenar primero? Elige un flujo concreto; no una categoría amplia como “ventas” u “operaciones”.
2. ¿Cuál es hoy el punto más débil?
3. ¿Qué riesgo tendría un error?
El mapa es una primera ficha de trabajo. Para definir permisos reales, datos, responsables y excepciones hay que revisar el proceso concreto.

Qué debes poder responder

  • Qué resultado correcto termina el flujo, no cuántas tareas toca.
  • Qué persona responde por la decisión y por una excepción.
  • Qué información y herramientas están permitidas para el agente.
  • Qué evidencia demuestra que el resultado es correcto.
  • Cuándo se detiene, se revisa o se vuelve atrás.

De dónde sale este formato

La ficha traduce principios públicos de roles, documentación, supervisión y seguimiento continuo del NIST AI RMF, junto con trazas y handoffs que documenta el Agents SDK de OpenAI.

Si el problema es reconstruir ejecuciones, consulta la guía de observabilidad. Si el riesgo es dar demasiada autonomía, revisa las aprobaciones humanas.

¿Necesitas aplicarlo a un proceso real?

En un diagnóstico de orquestación revisamos el flujo, roles, permisos, puntos de control y una primera prueba verificable. No hace falta traer una solución cerrada.

Revisar un flujo